If I were a rich man!Cuando se trata de soñar pareciera como si aquello de “poner los pies sobre la tierra” fuera una condena ineludible. ¿Por qué? Simple: todas aquellas cosas que nos “ayudan” a ser realistas nos hacen olvidar por completo que el soñar despiertos no nos hace daño; al contrario nos da, a pequeñas dosis, la alegría que nos hace falta para enfrentar nuestras grises vidas. Al menos a mí me sucede así, y con eso me basta para estar convencido de ello.
De pequeño me gustaba soñar, echar la mente a volar, en aquello que me gustaría ser de grande. Y hoy, heme aquí, grande, tratando de soñar en aquella época infantil.
Lo se bien: no soy el único que padece este mal, pero como no hay mal que por bien no venga al menos conservo la capacidad de soñar despierto, visto que muchos otros sufren solo de pesadillas incontrolables que asaltan sus mentes mientras reparan sus cuerpos de noche.
Yo sueño sobre todo con los largos periodos vacacionales del verano, de antaño por supuesto. Desearía volver a la sensación de contar con una libertad en la que podía hacer lo que quisiera. Por su puesto, dentro del límite de lo familiarmente establecido, pero al fin y al cabo era libertad, en contraposición a lo de hoy, cuando se supone que soy más libre, y paradójicamente es cuando menos libertad tengo.
Esas son mis vacaciones ideales, largos tiempos en los que puedes hacer lo que quieras, incluso no hacer nada si eso es lo que se te antoja.
Personalmente considero fascinante viajar, conocer lugares nuevos, encontrar personas diferentes: Realmente me agrada mucho y lo disfruto mucho más, pero no me representa un sinónimo de vacación. Son distracciones, oportunidades para reposar, más no se parangonan a los mencionados largos periodos de sana vagancia. Tal vez es porque me tocó vivir aún en la época en la que los padres consideraban a sus hijos lo suficientemente capaces como para saber emplear su tiempo “sin escuela”. Digo, algún curso de verano si que lo hice, pero en general yo era amo y señor de mis vacaciones.
Con gusto volvería a disfrutar de un privilegio así, y si no lo revivo es por una simple causa: me falta el dinero, y es que el día que no trabajo ese día no como, ni me visto, ni me pago el techo bajo el cual me resguardo. Por eso… If I were a rich man! Si, la falta de recursos pecuniarios es lo único que imposibilita mis sueños de vacacionista, y por desgracia no es poca cosa.
De verdad se me antoja disponer de los dineros suficientes para dedicarme a largos periodos de tiempo sin preocupaciones, sin responsabilidades, sin mayor inquietud que la de vivir ajeno al ajetreo del mundo. ¡Esas si que serían vacaciones! Por lo pronto, a la espera de un golpe de fortuna que me convierta en realidad los sueños, trabajaré sin cesar para reunir lo necesario para descansar, a modo de paliativo, por breves lapsos de tiempo, en alguna playa desolada, en un bosque tranquilo. Ahhh…¡Si yo fuera rico! Yubby dibby dibby dibby dibby dibby dibby dum…
No hay comentarios:
Publicar un comentario